- noviembre 12, 2024
💻Redes sociales y fake news: el desafío de la información veraz en tiempos de crisis
Las recientes riadas en Valencia han desatado una serie de desinformaciones, o “fake news”, en medios y redes sociales, tales como “el radar de Valencia no funciona”, “el agua no es potable”, “se emitieron 700 multas en el aparcamiento de Bonaire” y “los efectos de la DANA se deben a que el Gobierno destruyó cuatro embalses”. Estas noticias falsas no solo han impactado emocionalmente a la ciudadanía, sino también en la confianza hacia las instituciones. Según Alexandre López-Borrull, profesor de Ciencias de la Información en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), estas desinformaciones “generan un estado de ánimo negativo, apelando al dolor y a la previsión de nuevas tragedias”. A nivel político, este tipo de desinformación, especialmente en perfiles de ultraderecha, busca erosionar la confianza en las instituciones para sacar rédito político.
En el inicio de la tragedia, las noticias se centraban en avisar a la ciudadanía y en la llegada de equipos de rescate. Sin embargo, la situación ha derivado en una polarización debido al enfrentamiento entre administraciones, que buscan construir sus propios relatos sobre la gestión del desastre, comenta López-Borrull. ¿Por qué se difunden estas fake news? Existen dos motivos principales: uno económico, que busca atraer visitas a sitios con fines publicitarios, y otro político, donde se promueven mensajes extremos para captar una audiencia afín.
Además, Sílvia Martínez, profesora de Ciencias de la Información en la UOC, destaca que, aunque las redes sociales han sido un canal de solidaridad y aviso en esta emergencia, también han propiciado la difusión de noticias no verificadas, debido en parte a los algoritmos que refuerzan contenidos similares. López-Borrull alerta de las “burbujas algorítmicas”, un efecto que dificulta la diversidad de contenidos y acentúa la desinformación entre usuarios.
Ante la alta circulación de noticias falsas, Ferran Lalueza, experto en comunicación de crisis en la UOC, resalta la necesidad de que las instituciones utilicen sus canales oficiales para compartir información de calidad. Esto requiere mensajes claros, concisos y en múltiples plataformas para alcanzar a toda la ciudadanía, sin ambigüedades y a tiempo. La reciente utilización del sistema ES-Alert para enviar SMS de emergencia fue oportuna, pero insuficiente en rapidez, ya que el aviso llegó cuando los ríos ya estaban desbordados en algunas zonas.
Asimismo, Jordi Caballé May, profesor de Ciencias de la Información en la UOC, recomienda optimizar los mensajes de alerta, con un formato claro y breve que permita una comprensión rápida en situaciones críticas. Los expertos sugieren el uso de frases simples, palabras destacadas y directivas claras que impulsen a la acción inmediata de quienes reciben la comunicación.
Por último, la gestión de comunicación en crisis tiene un impacto directo en la reputación de las instituciones. Martínez señala que una comunicación deficiente puede tener efectos negativos duraderos en la confianza ciudadana y en la recuperación de las zonas afectadas. Según Lalueza, en una era que exige transparencia, cualquier deficiencia en la comunicación puede dañar profundamente la reputación institucional, y reconstruirla puede ser un proceso prolongado y, en ocasiones, imposible.
Referencia a: https://www.uoc.edu/es/news/2024/la-dana-y-el-desastre-comunicativo-desinformacion-y-vacio-de-confianza


